16 diciembre 2011

Y seguimos colechando!

Ya vamos a cumplir casi los dos anos de colechar en la misma cama. Claro, ahora somos cuatro y tuvimos que hacer la cama mas grande. Duermo mas y así puedo dar la teta a las dos nenas cuando la necesiten. Y ellas, ni se digan, duermen como angelitos. Las disfruto tanto durante el día cuando andan aceleradas, jugando, llorando, gritando, platicando, trepando, bailando, que cuando están dormidas me derriten el corazón de verlas tan agusto, ya confiadas en que mami esta ahí con ellas. Que no están solas en un cuarto solo, oscuro y sin mama.
Todo en esta vida es rutina, sin embargo a nosotros no nos rige el horario, sino, la necesidad que tengamos. En esta casa no se impone nada. Colechar a resultado muy beneficioso para nosotros, pues el tiempo que no podemos pasar con nuestras hijas, lo recuperamos en la camita. Siempre les cantamos, las abrazamos, las besamos a la hora de dormir y duermen placidamente. Solo de pensar el día en que ya no quieran ir a la cama con mami y papi, la cama se sentirá muy grande. Por eso, aprovecho lo que tengo y no me quejo.

Seguiremos colechando hasta que ellas nos digan que ya no quieren dormir con nosotros y se les respetara su decisión. Y aunque si duermo y no descanso, se que es una etapa que pasara y que cuando pase la voy a extrañar. Así que por lo pronto a dormir todos a la cama y a seguir disfrutándolas en todos los sentidos.

En medio de las dos, en ese campito duermo yo.

No hay comentarios: