Anya nunca había visto el mar en su corta edad. Yo amo el mar, viví durante 18 anos a 20 minutos del mar, soy costeña con sabor! Me ilusionaba ver la carita de mi escuincla cuando supiera que era el mar.
En nuestras vacaciones por San Diego, CA., que luego les platicare de otras aventuras que vivimos, fuimos al mar. Antes de que lo pudiéramos ver, ya escuchábamos el sonido imponente de las olas, el sonido de las aves. Iba caminando yo sin ver el piso pues no quería perderme la expresión de Anya.
Su cara era de sorpresa total. Tenia sus ojos bellos bien abiertos y sus cejas levantadas y arrugada la frente y decía: "mia! mia! mia!" que quiere decir "mira! mira! mira!, apuntaba con su dedito hacia el mar. Y veía los pajaros volar.
Fue con su papa a la orilla del mar, donde solo la espuma llega, pero le tuvo miedo y pidió brazos a papi. Pero lo seguía mirando. Lo malo es que ahí el agua del mar esta helada y pues ni como meterse tantito. Karly y yo estábamos un poco retiradas, pero emocionadas también por estar ahí, sobre todo como familia disfrutando de unas lindas vacaciones.
Ojala, podamos repetir nuestra ida al mar cuando Karly ya camine, para también grabarme su expresión cuando vea el mar por primera vez.
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